lunes, 30 de agosto de 2010

Train de Vie


Hace tiempo no recomendaba una película, pero vi hace poco vi ésta y no contarles sería maldad; pocas películas me han mantenido tan expectante y entretenida.
El tren de la vida no podía tener mejor título. Conflictos, divergencias, esperanza, ideologías, intentos y fracasos, como el diario (con)vivir, como la historia de la humanidad relatada en esta cinta con una dosis exagerada de sarcasmo que seguramente como a mí, le sacarán más de una risotada y todo desde la lúcida imaginación de un loco. Comparto esta crítica que encontré y los links para que la descarguen (que también encontré por ahí) La pueden buscar en mejor calidad si desean o arrendar en algún videoclub. No será tiempo perdido.

-Extraído de fotogramas.es-
"...El hecho jamás sucedió en la realidad pero resulta perfecto para proporcionar el tono propio de una fábula en la que los personajes juegan con las apariencias y la moraleja resulta diáfana. Desde la música de inspiración klezmer aportada por el compositor habitual de Emir Kusturica hasta el humor y la tipología de los personajes que viajan en busca de la supervivencia y la identidad, "El tren de la vida" es profundamente judío en sus raíces. Aborda el espinoso tema del Holocausto desde una perspectiva menos rigurosa que el documental Shoah pero también mucho más honesta que "La lista de Schindler", y si alguien encuentra paralelismos con La vida es bella no es pura coincidencia. Mihaileanu le envió el guión a Roberto Benigni para que interpretase a uno de los personajes, el cómico italiano denegó la proposición y, poco después, se descolgó con la película ganadora del Oscar. Dentro de la aparente amabilidad en la que se mueve El tren de la vida, el personaje del loco aporta el punto de lucidez necesario para que la farsa de la ficción no contradiga la tragedia de la historia. Reírse de uno mismo es el mejor instrumento para exorcizar los fantasmas de la autocomplacencia y si alguien creía hallarse ante una secuela de "La gran juerga", la pirueta final lo desmiente rotundamente. Filmar el Holocausto puede admitir la fábula poética pero nunca la manipulación de la historia en nombre de los buenos sentimientos. Lo mejor: El perfecto equilibrio entre la comedia y la tragedia. Lo peor: Ser injusto plato de segunda mesa de La vida es bella.


***Ficha técnica***

Título Original: Train de vie
Dirección y Guión: Radu Mihaileanu
Música Original: Goran Bregovic
Reparto:
Lionel Aberlanski
Rufus
Clément Harari
Michael muller
Aghate de la Fontaine
Johan Leysen
Breuno Abraham-Kremer
Duración: 101 minutos
Año: 1998
Links:
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Dejo para que piquen este video con un dueto musical entre judíos y gitanos en un interesante intercambio de culturas, para que se vayan haciendo una idea del ambiente..

miércoles, 4 de agosto de 2010

mundo de muertos

Me fui detrás de ti
pero tú te perdiste y yo me perdí.
Me pareció oir voces por ahí
y les pregunté hacia dónde ir.
Sólo una pena me habló;
no debía seguir y seguí.

Me detuve en el limbo,
entre un vacío y otro vacío,
precipicio quemante como es
tu beso y el mío.
Y me busqué alas
pero fue el miedo la bala
que soltó mi fantasma dormido.

¿Dónde voy a buscarte
en este mundo de muertos?
En mi sangre quizás, en mis huesos.
Quizás en mis ojos abiertos.

Primero salté
y después supe dónde iba a caer.
Llegué tan alto que pude ver
a ti y a mí buscar bajo la tierra
una piedra que respire
y un amor que no se muera.

Nos vemos ridículos, ¿sabes?
Lucen tan tristes las flores,
vuelan tan bajo las aves.
Los intentos de los hombres,
las mentiras de los dos
parecen juguetitos de papel
de un pequeño dios.

¿Cómo voy a amarte
en este mundo de muertos?
Con mi sangre quizás, con mis huesos.
Quizás con mis ojos abiertos.

Otra vez te seguí
y al encontrarte, amor
volví a encontrar horror.
Tú no me recuerdas,
yo denuevo soy bestia
y no he dejado nada,
nada vivo a mi alrededor.

Imagen: War- Marc Chagall (1964-1966)

sábado, 3 de julio de 2010

Origen de la teoría del libre albedrío


























En uno, la necesidad reviste la forma de sus pasiones; en otro, es la costumbre de escuchar y obedecer; en un tercero, se da mediante la conciencia lógica, y en un cuarto, se muestra en el capricho y el placer extravagante de leer saltándose páginas. Pero todos ellos buscan el libre albedrío precisamente allí donde están más encadenados. Es como si el gusano de seda hiciera consistir su libre albedrío en su acción de hilar. ¿A qué se debe esto? Evidentemente a que cada cual se considera libre allí donde es más fuerte su sentimiento de vivir, y en consecuencia, como he dicho, unos los hacen en la pasión, otros en el deber, otros en la investigación científica, otro en la fantasía. Involuntariamente el individuo cree que el elemento de su libertad radica en aquello que le hace fuerte, en lo que anima su vida. Vincula dependencia con torpeza e independencia con sentimiento de vivir, como parejas inseparables. En este caso, una experiencia que el hombre ha adquirido en el terreno político y social la traspasa indebidamente al campo de la metafísica trascendental: aquí el hombre fuerte es también el hombre libre; el vigoroso sentimiento de alegría y de dolor, la elevación de las esperanzas, la audacia de los deseos y el poder del odio son patrimonio del soberano independiente, mientras que el súbdito y el esclavo viven en un estado de opresión y de necesidad. La teoría del libre albedrío es un invento de las clases dirigentes.

Friedrich Nietzsche

Imagen: Vincent Van Gogh / The Prison Courtyard-1890

domingo, 9 de mayo de 2010

Carta a los directores de asilos de locos

Señores:
Las leyes, las costumbres, les conceden el derecho de medir el espíritu. Esta jurisdicción soberana y terrible, ustedes la ejercen con su entendimiento. No nos hagan reír. La credulidad de los pueblos civilizados, de los especialistas, de los gobernantes, reviste a la psiquiatría de inexplicables luces sobrenaturales. La profesión que ustedes ejercen está juzgada de antemano. No pensamos discutir aquí el valor de esa ciencia, ni la dudosa realidad de las enfermedades mentales. Pero por cada cien pretendidas patogenias, donde se desencadena la confusión de la materia y del espíritu, por cada cien clasificaciones donde las más vagas son también las únicas utilizables, ¿cuántas nobles tentativas se han hecho para acercarse al mundo cerebral en el que viven todos aquellos que ustedes han encerrado? ¿Cuántos de ustedes, por ejemplo, consideran que el sueño del demente precoz o las imágenes que lo acosan, son algo más que una ensalada de palabras?

No nos sorprende ver hasta qué punto ustedes están por debajo de una tarea para la que sólo hay muy pocos predestinados. Pero nos rebelamos contra el derecho concedido a ciertos hombres -incapacitados o no- de dar por terminadas sus investigaciones en el campo del espíritu con un veredicto de encarcelamiento perpetuo.

¡Y qué encarcelamiento! Se sabe -nunca se sabrá lo suficiente- que los asilos, lejos de ser “asilos”, son cárceles horrendas donde los recluidos proveen mano de obra gratuita y cómoda, y donde la brutalidad es norma. Y ustedes toleran todo esto. El hospicio de alienados, bajo el amparo de la ciencia y de la justicia, es comparable a los cuarteles, a las cárceles, a los penales.

No nos referimos aquí a las internaciones arbitrarias, para evitarles la molestia de un fácil desmentido. Afirmamos que gran parte de sus internados -completamente locos según la definición oficial- están también recluídos arbitrariamente. Y no podemos admitir que se impida el libre desenvolvimiento de un delirio, tan legitimo y lógico como cualquier otra serie de ideas y de actos humanos. La represión de las reacciones antisociales es tan quimérica como inaceptable en principio. Todos los actos individuales son antisociales. Los locos son las víctimas individuales por excelencia de la dictadura social. Y en nombre de esa individualidad, que es patrimonio del hombre, reclamamos la libertad de esos galeotes de la sensibilidad, ya que no está dentro de las facultades de la ley el condenar a encierro a todos aquellos que piensan y obran.

Sin insistir en el carácter verdaderamente genial de las manifestaciones de ciertos locos, en la medida de nuestra aptitud para estimarlas, afirmamos la legitimidad absoluta de su concepción de la realidad y de todos los actos que de ella se derivan.

Esperamos que mañana por la mañana, a la hora de la visita médica, recuerden esto, cuando traten de conversar sin léxico con esos hombres sobre los cuales, reconózcanlo, sólo tienen la superioridad que da la fuerza.

Antonin Artaud - 1925

sábado, 20 de marzo de 2010

Tema aparentemente kafkiano

Silvio Rodríguez (década del 70)
Inédita, publicada en el libro "Cancionero"

Acaba de nacer, amigo mío,
para que las bondades de tus viejos
te lleven de la mano a sus rincones,
te salven de dudosas consecuencias,
te hagan sentir culpable de su ciencia.
Te llevan de la mano,
te salvan de dudosas consecuencias,
te hacen sentir culpable, culpable,
culpable de inocencia.

Acaba de crecer, amigo mío,
para que tu mastín, tu tía, tu escuela,
tus rostros preferidos, tus amores
decidan tu noción de la eficiencia,
volviéndote rehén de sus carencias.
Todo lo conocido
designa tu papel sin indulgencia
y siempre eres culpable, culpable,
culpable de inocencia.

Si aún sigues andando, amigo mío,
une tu sangre nueva a la del mundo.
No cedas ante mimos o perdones,
para que la dolida decadencia
no te procese por adolescencia.
Funde tu sangre al mundo,
no cedas ante sobornos o licencias.
Escapa del proceso, proceso,
proceso de inocencia.